Lo hemos comprobado: la mesa que más expectación genera en los eventos que organizamos, es la de Black-Jack. Si siempre has querido aprender a jugarlo, esta breve guía para neófitos es la introducción perfecta.

No podemos negarlo: nos encanta el Black-Jack. Es un juego de origen francés misterioso y emocionante, que, aun teniendo una historia más corta que otros juegos como la Ruleta, por ejemplo, ya se ha convertido en uno de los clásicos más populares del mundo del casino.

Un juego social

La característica que más llama la atención de este juego es su componente social. En él, los jugadores no compiten entre ellos, juegan únicamente contra el crupier, que representa al casino, y deben tratar de hacer una jugada mejor que la de este. Esto genera una atmósfera cooperativa en la que es fácil alegrarse por la suerte de los demás.

En qué consiste el Black-Jack

También llamado veintiuna o veintiuno, el Black-Jack es un juego de cartas totalmente ligado a las matemáticas. Cada carta suma su valor numérico (el tres vale tres; el seis vale seis…), las figuras (sotas o reyes, por ejemplo) suman 10 y el as, que designa a la carta de cada palo con un solo símbolo, vale 11 o 1, a elección del jugador.

Se juega con una o más barajas inglesas (sin comodines) y consiste en sumar un valor lo más próximo posible a 21, pero sin pasarse. En el Black-Jack el crupier está sujeto a una serie de normas fijas que le impiden tomar decisiones por sí mismo. Por ejemplo, está obligado a pedir carta siempre que su puntuación sume 16 o menos.

una mano levantando dos cartas de Black-Jack sobre una mesa con tapete verde y fichas de casino

Dónde se juega y con qué elementos

Al Black-Jack se juega en una mesa semicircular con un tapete que la cubre por completo. Los jugadores, como máximo siete, se sitúan a lo largo del semicírculo y, frente a ellos, el crupier. Este cuenta con elementos indispensables para el juego:

  • A su izquierda; el “zapato” o dispensador que utiliza para coger las cartas que necesite o que los jugadores vayan solicitando.
  • Frente a él; el estuche en el que el crupier tiene colocadas todas sus fichas.
  • A su derecha; la pila de descartes, que son las cartas que ya se han jugado y están esperando para ser barajadas.

Cómo se juega al Black-Jack

Los jugadores juegan con dos cartas iniciales y descubiertas sobre la mesa mientras que el crupier juega con una carta descubierta y otra tapada. Partiendo de esta situación inicial y con el objetivo de sumar 21 en mente, tenemos varias opciones posibles:

  • Pedir una carta al crupier que añadimos a nuestra mano al descubierto.
  • Podemos plantarnos y dejar de jugar hasta el conteo, una vez que termina la ronda
  • También podemos doblar la apuesta y recibir por ello una carta extra.
  • Podemos, simplemente, rendirnos si vemos que las dos primeras cartas no son capaces de vencer al crupier.
  • Si tenemos dos cartas iguales, se pueden dividir parejas. Al hacerlo. Estamos dividiendo en dos manos diferentes y cada una lleva su apuesta por separado.

El jugador gana si no ha superado los 21 puntos y si su puntuación, sea cual sea, supera la del crupier. Aunque lo ideal es llegar a los 21 con un BlackJack, que es la mejor jugada posible: una mano que suma exactamente 21 puntos con sólo dos cartas, una figura (10) y un as (11).

Por otra parte, el jugador pierde si el crupier no pasa de los 21 y, además, lo supera en puntuación o si se pasa de los 21 puntos.

La filosofía Just-For-Fun

Esta introducción al Black-Jack es solo una aproximación a todo lo que este juego puede llegar a ofrecer. Existen muchas variedades de juego y verdaderos profesionales que las dominan. No basta sólo con conocer las reglas y la forma de jugar. Como decíamos al principio, las matemáticas y la probabilidad tienen un papel protagonista, lo que significa que el jugador debe tener una estrategia que sólo se puede adquirir con el tiempo y la práctica.

Sin embargo, en Casi-Casino apostamos por otra modalidad de juego. Nos mueve la filosofía Just-for-fun y lo que más nos importa es que nuestros clientes y sus invitados vivan una experiencia de casino 100% real sin el componente de riesgo o de estrés que a menudo implican las casas de juego. No es necesario ser un experto para jugar en nuestras mesas, de hecho, si no se sabe jugar al Black-Jack, o a cualquier otro juego, nuestros crupieres explican cómo hacerlo en el momento.

A nosotros sólo nos importa el componente lúdico de los casinos y nos encanta transmitir ese espíritu en cada una de las celebraciones o eventos en los que intervenimos.